miércoles, 17 de diciembre de 2014

Alien 3: Un viaje turbulento (Parte 2)

5 años de preparación, 7 millones de dólares gastados y un desfile completo de guionistas y directores convirtieron lo que debía ser una secuela épica en un auténtico desbarajuste. Aún no se había empezado a rodar, y ya se habían comido 7 millones de los 35 que tenían de presupuesto para la película inicialmente. En la anterior entrada hemos visto cómo fue cambiando la historia y cómo uno tras otro, guionistas y directores se desentendían del proyecto.
                   Recordemos que finalmente el trabajo de guionizar la película cayó en manos de los propios productores (Walter Hill y David Gilter) basándose en el argumento propuesto por Vincent Ward, cambiando la idea de los monjes que vivían en un planeta hecho completamente de madera por el planeta-prisión propuesto por el segundo guionista David Twohy. Todo un collage de ideas vamos.
                                                  Con esto lo arreglamos todo, ya verás

Con semejante pre-producción, la cosa tenía un comienzo claramente accidentado. Así que lo mejor sería poner al frente del proyecto a alguien totalmente capacitado. Lástima que se decidieran por un director novato que hasta el momento solo había hecho videoclips de Madonna. Años más tarde se convertiría en uno de los directores más a tener en cuenta, pero adelantaremos que tras rodar "Alien 3", David Fincher se planteó abandonar Hollywood para siempre, volvió a trabajar haciendo videoclips y aún hoy en día no quiere ni oir hablar de Alien 3. ¿Fue exagerada su reacción? Veámoslo.


             Para empezar, el "guión definitivo" que tenían para la película, no era más que un borrador. De hecho empezaron a rodar la película sin tener un guión definitivo realmente y cada día llegaban nuevas hojas con cambios aquí y allá, y el propio Fincher se vió obligado a tener que cambiar líneas enteras de guión para poder adaptarlo al rodaje. ¡Ah, espera! ¡que no lo he dicho! Veréis resulta que,para ahorrar costes, decidieron aprovechar escenarios del set de rodaje de películas del agente 007, pero además habían escenarios completos que habían construido para Alien 3, sin tener terminado el guión de Alien 3, así que como no iban a tirar a la basura millones de $ en sets de rodaje, tuvieron que adaptar el guión sobre la marcha.

Aquí esto eh lo que hay, y si quiereh algo cambiao, ¡vamoh a teneh que saneah!

     El periodista y crítico de cine Garth Pearce, tuvo la oportunidad de entrar al set de rodaje y hablar y entrevistar a algunos de los implicados. Según relata él mismo, nada más llegar el responsable de publicidad de la película Geoff Freeman,  le dijo que "Esta película está siendo una pesadilla". Pearce puntualiza que G.Freeman, que había trabajado en el apocalíptico rodaje de "Cleopatra" (una película que trajo de cabeza a todo el que estuvo implicado y que se acabó de rodar de milagro) y que en todos sus años, nunca había dicho una mala palabra de nada ni de nadie; si Geoff Freeman empezaba diciendo algo así, esque algo iba realmente mal. Pero además, Freeman añadió después "Pasa antes de que cambien de opinión, pero prepárate para dar vueltas y no te sorprendas de lo que puedas ver ahí dentro"....Críptico como poco, parecía más que iba a entrar en el túnel del terror que en el rodaje de una película.

¡Pasen y vean!¡recuerden que no deben tocar a los actores!

Lo que encontró Garth Pearce en un día de rodaje de "Alien 3", fue a un perfeccionista David Fincher que no quedaba contento con ninguna toma, repitiendo 12 o 20 veces si era necesario, y a un equipo de rodaje estresado y malhumorado. Pearce tuvo la oportunidad de hablar con Brian Glover, ex-luchador de lucha libre y actor que encarnaba al "Gobernador Andrews" en la película. Glover se quejaba entre otras cosas de tener que repetir las tomas una y otra vez y de que cuando se había aprendido las líneas de su toma, llegaba David Fincher con un puñado de folios y les daba el nuevo guión del día. Sin embargo también dijo que David Fincher (en aquel entonces con apenas 28 años) era un buen chaval que hacía lo que podía en aquella situación. La situación en sí, en palabras del propio Glover, era que en el set de rodaje habían más productores que actores y nadie tenía ni idea de qué hacían todos allí. Cada uno de ellos aportaba sus propias ideas, se entrometían en el trabajo de Fincher y de los actores, eran los responsables de cambiar el guión día sí y día también, y sobretodo era un público molesto y no deseado que les ponía nerviosos a todos.


Más tarde, Garth Pearce pudo también hablar con Sigourney Weaver, quien con 41 añazos y tras un agotador día de trabajo arrastrándose por un túnel lleno de humo con un ventilador en la cara, se lo llevó a comer algo para reponer fuerzas. Allí le comentó los problemas de producción con el set de rodaje que hemos comentado antes y le confesó que desde el principio tuvo el presentimiento de que no debería haber aceptado hacer esta película, y a medida que avanzaba el rodaje, tenía más claro que debería haber hecho caso a su instinto.
También nos cuenta Pearce que Sigourney Weaver le contó que al principio era muy escéptica sobre David Fincher ¿Un chaval que solo había grabado videoclips de Madonna va a dirigir una película de 35 millones de Dólares? (que finalmente subieron a 63 millones, "casi ná!"). Sin embargo, tras una reunión de una hora con los ejecutivos, Weaver le preguntó a David Fincher que cómo veía a Ripley. Fincher respondió inmediatamente "La veo calva" y a Weaver le encantó la idea. Comprendió que Fincher tenía una idea clara de cómo era Ripley, y eso es lo que ella quería oír. Weaver dijo a los ejecutivos "Bueno, si he de afeitarme tendré que cobrar más, no?" pero todo lo que consiguió fueron un montón de risitas nerviosas de ejecutivo. Curiosamente, a medida que avanzaba el rodaje, a Ripley le empezó a crecer el pelo, y cuando dijeron que tendría que cortárselo otra vez, Weaver dijo "En ese caso me tendréis que pagar otros 40.000$". Al día siguiente llegó un tío de maquillaje con una calva falsa y terminó el rodaje usando un postizo para que no tuvieran que cortarle el pelo.

David Fincher y Sigourney Weaver durante el rodaje de Alien 3.

Por parte de Fincher, estaba estresado hasta la médula. Cada día le llamaban de los Angeles para pedirle informes de sus progresos, le exigían esto y aquello y no podía concentrarse realmente en su trabajo. Su frase para G.Pearce fue "No tengo permitido olvidar que ésta es una gran oportunidad para mí", cada día le recordaban que estaba metido en un proyecto muy grande. Pero para rizar el rizo, David Giler y Walter Hill dejaron colgado a Fincher a mitad de rodaje, se largaron a Los angeles y le dijeron que se encargase él mismo del trabajo de producción. Fincher naturalmente no estaba nada contento con este trato, y menos aún si le sumamos que Walter Hill le llamaba "El vendedor de zapatos", dado que uno de los trabajo de Fincher había sido para un anuncio de Nike.
Finalmente, tras tan solo 93 días de rodaje, John Landau (vice-presidente ejecutivo de Fox) le dijo a Fincher que volviera inmediatamente a Los Angeles y empezase a montar la película, que ya se preocuparía después si tenía que volver a rodar algo. Tras todo aquello, Fincher dejó el cine durante una larga temporada hasta que en 1995 nos sorprendió a todos con "Seven"

Como último dato anecdótico, quería comentar que durante el rodaje de la maravillosa "Aliens" de James Cameron, Sigourney weaver se encariñó con Carrie Henn (Newt) y se hicieron amigas, tanto que Sigourney llevó a la ya no tan pequeña Carrie (tenía en aquel momento 16 años) a ver Alien3 con ella, y cuando llegó el momento de la famosa autopsia de Newt, Sigourney weaver le tapó los ojos para que no lo viera. Si esque Sigourney está hecha toda una madraza!

Carrie Henn en la actualidad: "Sigourney Weaver no me dejó ver Alien3 entera"

En la siguiente entrada concluiré esta turbulenta odisea cinematográfica, hasta entonces ¡Que no os cambien el guión los productores!


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